Cinco normas fundamentales de conservación del vino en casa.

¿Sigues dudando como guardar el vino en casa?

Es normal que intentemos esforzarnos en lograr una buena conservación del vino dentro de nuestra cava, para evitar llevarnos sorpresas desagradables cuando llegue esa ocasión especial en la que elegimos un vino para su descorche y nuestro disfrute.

Lo primero que debemos conocer es que no todos los vinos para resistir y sobre todo para mejorar con el paso del tiempo, por lo que es mejor consumirlos jóvenes. Una vez tenemos un caldo que reúna las condiciones idóneas, pasamos a los factores que sí que podemos controlar y que inciden en su correcta conservación:

1-. La posición en la que se deben guardar las botellas.

Las botellas deben almacenarse siempre en posición horizontal. La explicación es sencilla, con esta colocación, el vino permanecerá siempre en contacto con el corcho de manera que el tapón no correrá riesgos de secarse ni de perder su elasticidad y turgencia y de este modo conservar un mayor hermetismo.
Tampoco debemos rotar las botellas, el vino tiene que estar exento de vibraciones y movimientos en la cava.

2-. La oscilación térmica.

El emplazamiento elegido para el almacenamiento de los vinos tiene que asegurar una temperatura lo mas constante posible que no debe bajar de los 13º ni superar los 16º, pero sobre todo, hay que evitar oscilaciones térmicas frecuentes, ya que pueden una evolución del vino que complicará su conservación. Por tanto, en nuestra casa tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir el lugar donde colocaremos la cava, que se encuentre lejos de una fuente de calor, como puede ser la cocina, chimenea o la calefacción y escoger el lugar de la casa que tenga la temperatura más constante durante todo el año. Os dejamos un ejemplo de como no se debe hacer, aunque hay que reconocer que quedan muy bonitas las botellas, mejor las ponemos vacías, para decorar sí, para conservar… va a ser que no.

3-. La humedad.

Es otro factor determinante, debe estar entre el 70% y el 80%, a fin de que el corcho conserve sus propiedades. La falta de humedad va a hacer que el corcho se seque, merme su volumen y como consecuencia va a perder su capacidad hermética que hace que el vino se conserve en buen estado. Por el contrario, el exceso de humedad va a contribuir a la proliferación de mohos y bacterias que en algunos casos podrían afectar al vino a través del un tapón en mal estado. Otro aspecto puramente estético que puede ocasionar el exceso de humedad es el deterioro de las etiquetas.

4-. La ventilación.

Hay que evitar olores excesivamente fuertes así como la concentración de malos olores. Una adecuada ventilación va a evitar la formación de hongos y los olores a humedad.

5-. Iluminación.

El exceso de luz es un enemigo del vino que puede provocar una evolución no deseada, debemos mantener nuestros vinos lejos del alcance de la luz solar, pues los rayos ultravioletas pueden penetrar a través del vidrio (de determinados colores) y afectar en aspectos relativos al color y al sabor.

Si tenemos en cuenta estos cinco factores, el éxito de nuestra cava va a estar garantizado. La verdad es que por regla general los rincones de nuestra casa en los que nos gustaría ubicar nuestros vinos, suelen ser los más inapropiados, aunque no hay que preocuparse, siempre podemos hacer uso de esos rincones para colocar botellas vacías de vinos que ya hemos disfrutado y guardar en el lugar de la casa que quizás es menos vistoso pero mucho mas adecuado para la conservación, el vino que aún no hemos disfrutado y que seguro queremos que esté en perfecto estado para ese momento tan especial.

Para hacer un pequeño resumen os dejamos el siguiente video:



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